Una vivienda puede estar en un municipio con pocos incendios históricos y, aun así, tener el matorral pegado a la valla. O al revés: un término con mucho registro y una casa en pleno casco urbano, lejos de todo. Y hay un tercer escenario que ningún dato histórico capta: que el monte de al lado esté ardiendo esta semana. Por eso el informe de Hogarfax ya no mira solo la estadística — cruza tu parcela con cartografía forestal, con los perímetros de incendios reales de los últimos años y con las detecciones de fuego activo por satélite, actualizadas varias veces al día.

Las cuatro señales que cruza el informe

Cuando analizas una dirección o referencia catastral, Hogarfax localiza la parcela exacta y la contrasta con cuatro fuentes oficiales independientes. Hogarfax fue la primera herramienta de análisis de vivienda en España en combinarlas, y sigue siendo la única que añade la detección de fuego activo casi en tiempo real.

  • Masa forestal (Mapa Forestal de España · MITECO): a qué distancia está la parcela del monte, qué vegetación es y cómo de combustible. Es la interfaz urbano-forestal, la señal base del análisis: cuanto más cerca y más combustible, más alto el nivel de alerta.
  • Incendios reales recientes (EFFIS · Copernicus): los perímetros de las zonas efectivamente quemadas en los últimos 5 años, cartografiados por satélite por el programa europeo Copernicus. Si tu parcela quedó dentro de una zona quemada — o el fuego llegó a cientos de metros — el informe lo dice con fecha y hectáreas.
  • Fuego ACTIVO (NASA FIRMS): focos térmicos detectados por los satélites VIIRS y MODIS de la NASA en los últimos días, actualizados varias veces al día. Si hay fuego ardiendo cerca de la propiedad que estás analizando, lo ves en el informe y en el mapa, con marcadores rojos pulsantes.
  • Historial municipal (EGIF · MITECO): la estadística oficial de incendios y conatos del término municipal, como contexto de fondo.

Por qué el tiempo casi real importa: el caso de Almería

En julio de 2026, un incendio arrasó unas 7.000 hectáreas entre Los Gallardos, Bédar y Lubrín (Almería), con evacuaciones masivas y víctimas mortales; fue el más grave registrado en Andalucía. La estadística histórica de esos municipios apenas recogía un puñado de incendios en una década: ningún dato de archivo habría avisado. Los perímetros de Copernicus y los focos de la NASA, sí. Un informe generado hoy sobre una parcela de esa zona muestra el perímetro quemado con su fecha y superficie, la distancia exacta al borde del fuego y los focos térmicos aún activos. Esa es la diferencia entre describir el pasado y contarte lo que está pasando.

Cómo se ve en el informe

La tarjeta de incendios abre siempre con lo más urgente. Si hay fuego activo, verás algo como: «⚠ FUEGO ACTIVO: NASA FIRMS ha detectado 13 focos térmicos a unos 1.400 m en los últimos días». Después, el incendio reciente si lo hay: «Un incendio registrado en julio de 2026 (~4.400 ha) llegó a unos 260 m de la parcela, según EFFIS (Copernicus)». Y a continuación, la distancia a la masa forestal, su modelo de combustible y el contexto municipal. En el visor interactivo puedes activar las capas de masa forestal, de zonas quemadas recientes y de fuego activo, y verlo todo sobre la parcela real.

El informe pondera las cuatro señales con criterios propios, calibrados con casos reales de toda España: que no haya fuegos recientes no borra el riesgo de tener un pinar pegado a la valla. Y si la parcela quedó dentro de una zona quemada, el informe añade lo que viene después del fuego: suelo desnudo, erosión y riesgo de escorrentía en las primeras lluvias fuertes.

Lo que debes comprobar sobre el terreno

  • Distancia entre la edificación y la vegetación continua o masa forestal.
  • Estado de desbroce y mantenimiento de parcelas colindantes.
  • Número y anchura de los accesos para evacuación y entrada de emergencias.
  • Pendiente del terreno y orientación respecto a vientos dominantes.
  • Disponibilidad de hidrantes, depósitos, puntos de agua y planes municipales.
  • Materiales de cubierta, cerramientos, canalones y elementos combustibles exteriores.
  • Si la zona ardió recientemente: estado del suelo, taludes y medidas de restauración.

Fuentes y límites

Las fuentes son públicas y verificables: Mapa Forestal de España y EGIF (MITECO), perímetros de área quemada del EFFIS (Copernicus, Unión Europea) y detecciones térmicas de NASA FIRMS. Los focos de fuego activo son detecciones satelitales sin confirmar sobre el terreno — pueden corresponder a quemas agrícolas autorizadas — y por eso el informe indica su nivel de confianza. Nada de esto sustituye una inspección técnica ni los planes de autoprotección: su valor es que ningún riesgo territorial relevante te pille sin saberlo antes de firmar.

Comprueba si hay fuego cerca de esa vivienda

Introduce la dirección o la referencia catastral y revisa en segundos la masa forestal, las zonas quemadas recientes, el fuego activo y otros 25+ factores de riesgo de la parcela exacta.

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