Antes de comprar una vivienda te van a recomendar dos documentos que suenan parecido pero no lo son: la nota simple y el informe de riesgos. No compiten: responden a preguntas distintas. La nota simple te dice de quién es la casa y qué deudas arrastra; el informe de riesgos te dice a qué está expuesta la vivienda y su entorno. Esta guía explica qué cubre cada uno, cuándo necesitas cuál y por qué lo inteligente es tenerlos los dos.

En una frase: la nota simple es la «ficha jurídica» de la vivienda (titularidad y cargas del Registro de la Propiedad); el informe de riesgos es su «radiografía física» (inundación, radón, suelo, entorno y precio). Uno no sustituye al otro.

Qué es la nota simple y qué te dice

La nota simple es un documento informativo que emite el Registro de la Propiedad. Es la fuente oficial para saber la situación jurídica de un inmueble: quién es el titular, la descripción registral de la finca y, sobre todo, las cargas que pesan sobre ella.

  • Titularidad: quién es el propietario o propietarios y en qué porcentaje.
  • Descripción de la finca: superficie registral, linderos y referencia catastral asociada.
  • Cargas y gravámenes: hipotecas, embargos, servidumbres de paso, condiciones resolutorias, afecciones fiscales.
  • Limitaciones de disposición: si el titular puede vender libremente o hay restricciones.

Para qué sirve: confirmar que quien te vende es realmente el dueño y que la vivienda no arrastra deudas que heredarías al comprar. Es imprescindible antes de firmar. Lo que la nota simple no te dice: si la casa está en zona inundable, si hay radón, si al lado van a poner un polígono industrial o si el precio que pides es de mercado. Nada de eso figura en el Registro.

Qué es el informe de riesgos y qué te dice

El informe de riesgos (o informe de vivienda) reúne lo que el anuncio y la nota simple no cuentan: los riesgos físicos, las limitaciones del suelo, el entorno y una referencia de precio de mercado, cruzando la ubicación exacta de la parcela con fuentes públicas oficiales.

  • Riesgos naturales: inundación fluvial y marina (MITECO), radón (CSN), sismicidad (IGN), incendios forestales.
  • Suelo y servidumbres: clasificación urbanística (SIU), cauces, costa, vías pecuarias, líneas eléctricas.
  • Entorno y molestias: suelo e instalaciones industriales, energía, presas, ruido de carreteras, tren y aeropuertos.
  • Estado y precio: antigüedad y coste de reforma, discrepancias de superficie, y el precio anunciado frente al mercado real de la zona.

Para qué sirve: decidir con datos antes de visitar, negociar el precio con argumentos y evitar sorpresas caras (una parcela que no se puede ampliar, una zona que inunda, un vecino industrial). Lo que el informe de riesgos no te dice: quién es el titular ni qué cargas registrales tiene. Para eso necesitas la nota simple.

Nota simple vs informe de riesgos: comparativa

Puesto lado a lado, se ve claro que cubren dimensiones distintas de la misma compra:

  • Pregunta que responde — Nota simple: ¿de quién es y qué debe? · Informe de riesgos: ¿a qué está expuesta y cuánto vale?
  • Fuente — Nota simple: Registro de la Propiedad · Informe de riesgos: Catastro, MITECO, CSN, IGN, Ministerio del Interior y datos de compraventa.
  • Cubre — Nota simple: titularidad y cargas · Informe de riesgos: riesgos, suelo, entorno, estado y precio.
  • Cuándo — Nota simple: antes de firmar (imprescindible) · Informe de riesgos: al principio, para decidir y negociar.
  • Se obtiene — Nota simple: solicitándola al Registro de la Propiedad · Informe de riesgos: online al instante desde la dirección o la referencia catastral.
Error habitual: pedir solo la nota simple y creer que ya está todo comprobado. La nota simple puede salir impecable —sin cargas, titular correcto— y la vivienda estar en zona inundable T100 o pegada a un polígono. Son riesgos que no aparecen en el Registro y que te costarían miles de euros.

¿Cuál necesito? Los dos, en este orden

Lo eficiente es usarlos en secuencia. Primero el informe de riesgos, al principio del proceso: es online, instantáneo y barato, y te permite descartar rápido las viviendas con problemas serios (riesgos, suelo, entorno, precio inflado) antes de invertir tiempo y visitas. Después la nota simple, cuando una vivienda te convence de verdad y vas a hacer una oferta o firmar: confirma la titularidad y que no hay cargas ocultas.

Ninguno de los dos sustituye a una inspección técnica presencial ni a una tasación oficial. Pero juntos cubren las dos preguntas que más dinero te pueden costar si las ignoras: ¿es legalmente comprable? (nota simple) y ¿es una buena compra? (informe de riesgos).

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Generar informe de vivienda

¿Quieres entender por qué la nota simple no se puede tener «al instante» de forma fiable? Lo explicamos en nota simple al instante: por qué no existe. Y si quieres ver todo lo que comprueba el informe, mira qué analizamos en cada vivienda.

¿Comprando? Esta comprobación es una de las 12 de nuestra checklist de qué mirar antes de comprar una casa.

Fuentes

1
Registro de la Propiedad — información sobre la nota simple · Organismo oficial
www.registradores.org
2
Sede Electrónica del Catastro · Organismo oficial
www.sedecatastro.gob.es
3
MITECO — Cartografía de peligrosidad de inundación · Organismo oficial
www.miteco.gob.es
4
Consejo de Seguridad Nuclear — mapa de radón · Organismo oficial
www.csn.gob.es
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